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Desde que era pequeña,cada vez que volvía a la capital después de pasar las vacaciones en algún pueblo de la costa, lo sentía...Es lo que la gente llama el síndrome post-vacacional y que la mayoría relacionan con el bajón que supone volver a la rutina (clases, curro...) y el no volver a ver el mar hasta, muy probablemente, el próximo año (para los que NO tenemos playa, de verdad que jode bastante) Pero para mí había cosas más importantes...y es que al volver a Madrid, a parte de la playa,claro, echaba de menos a esos amigos de verano (a los que veía una vez al año) o a los nuevos amigos de esas vacaciones con los que había vivido experiencias muy intensas y demasiado cortas...También pensaba en ese chico que me había llamado la atención ese año, y en lo que podría haber pasado si el verano no se hubiera acabado...Y sentía que había sido más feliz en esos 15 o 30 días que en los más de 300 restantes...Y esa sensación podía durar días, o inlcuso semanas...y después comenzaba a desvanecerse poco a poco hasta que desaparecía por completo....
Ahora que ya no soy tan pequeña ha vuelto a pasar...El año que he vivido en la ciudad de las palmeras ha sido como unas largas vacaciones...Y cuando he vuelto a la gran ciudad he sentido que todo lo que está lejos es lo que más feliz me hace...y esta vez la sensación no desaparece...Creo que lo mío se puede definir como síndrome post-vacacional crónico...pero no quiero curarme...